El proximo día 20 de Mayo se celebrará una nueva edición de Break Out a la que todo el mundo está invitado. Se celebrará en Barcelona en la Casa Golferichs (el enlace os dará más información sobre el sitio).
Como algunos pensarán o creerán, o simplemente nos hemos encargado de no explicar, el break out no es un picnic o una performance para trabajar un día en un sitio diferente y divertido, es algo más. La parte visible de este iceberg es una actividad en la que nos cuesta saber donde está lo lúdico y donde lo empresarial y que procuramos que ocurra en espacios abiertos con la misión de que ocurran cosas que a nosotros nos interesa observar. Es decir, te puedes quedar con la punta del iceberg si quieres, no es malo y además puedes sacarle partido, pero lo interesante es quedarte con el ejemplar completo.
Vamos a ver si en las siguiente líneas soy capaz de convencer a los que lean esto que se trata de una cosa con mucha enjundia (o chicha como decimos por aquí) y que seguir todo lo que hacemos (aunque bien es cierto que publicamos poco, de momento seguimos encerrados en el laboratorio) tiene bastante de productivo Continue reading


Hace tiempo utilizar esta expresión era sinónimo de decirle a alguien que no estaba aterrizado y que sus ideas no eran más que eso: ideas. Como si no tuvieran futuro.
Retomo la escritura de mi blog que hace mucho la abandoné (necesitaba un pequeño desenganche para centrarme en algunos proyectos), pero vuelvo a las andadas con fuerzas e ideas.
Hace días que tengo ciertas inquietudes de como dar un salto más práctico a todo esto y que sea desde una órbita más allá de los proyectos de investigación e innovación en los que estoy implicado en el CitiLab.
El miércoles pasado me tocó explicar a un pequeño grupo del CitiLab en que consistía el proyecto Break Out. El objetivo de la explicación era claro: hacer patente que no se trataba de un día de picnic de una panda de freekes.
El otro día
En algún post he comentado la necesidad de que existan conceptos 2.0 que no atienden a la tecnología o se deriva de ella, sino que vienen de la actitud o del uso de la tecnología o simplemente de su forma de actuar en lo habitual, es decir, ciudadanos o trabajadores que atienden a ese sello que estamos creando (para bien o para mal) que se llama 2.0.