José Antonio Galaso

El de la foto soy yo, sin más, es la mejor manera de definirme y quizás sea porque no se me ocurre otra.

Como estoy de mudanzas en el blog me han pedido que escriba una pequeña presentación mía para la gente sepa quién soy y a que me dedico, y entiendo que se comprenda porque ando metido en todo esto.

Pués la verdad que soy una de esas personas de la generación perdida que me toco vivir el post franquismo en mi adolescencia (nacido en el 61) y como a todos los de mi generación nos toco aprender a vivir en tierra de nadie y donde todo hay que hacerlo porque nada de lo anterior parecía valer. Cuando tuve que decidir que estudiar tenía dos opciones Química o Geología. La primera la descarté porque la profesora que tuve en COU me desmotivó y la segunda fue descartada ante la frase de mi madre “¿Y eso para que te va a servir en la vida?”. Así que descubrí que había unos estudios de Informática recién abiertos en la UPC y allí que me metí.

Y pasó algo que sin yo saberlo en aquel momento iba a marcar claramente porque ahora estoy aquí. Delante de mi en la cola para matricularse había otro despistado como yo que se llama Ramón Sangüesa y después de muchos años nos volvimos a encontrar en un sitio que se llama CitiLab. Fruto de aquella amistad había una confianza que a él le llevo a explicarme el proyecto y a mi en confiar en sus ideas, y juntos pensamos que podíamos hacer cosas diferentes. Propio de nuestra generación, hacer cosas nuevas porque nos encontramos una adolescencia donde había que construir.

Así que soy informático, porque algo hay que hacer en esta vida, pero más bien soy explorador en el más amplio sentido de la palabra y con una experiencia importante en estar en todo tipo de líos en el ciclo de vida de un modelo de negocio, desde su creación hasta el cierre (que algunos he vivido).

Es por eso que un día se me ocurrió que pasaría si yo tuviera que hacer mi trabajo entre la gente que es mi público, sin que haya un espacio definido para ellos y otro para mi, es decir: no hay oficinas. Además, no hay funciones claras y fronteras entre ellas: yo vendo y tu compras, yo pongo el problema y tu la solución, etc… Una nueva manera de entender la colaboración, eso sí, como la cabra siempre tira al monte, con las TIC de por medio.

Así nació el “sin oficina” como una apuesta personal de como crear un espacio de trabajo que rompiera todos los muros, tanto los que cierran las oficinas, como los que cierran a la gente en grupos que impiden que las ideas se conecten con facilidad y fluidez.

El resultado lo podéis seguir en este blog, y no solo eso, lo podéis (y lo debéis) construir conmigo porque yo, al fin y al cabo, soy el explorador, los creadores somos todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


− tres = 6

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

To use reCAPTCHA you must get an API key from https://www.google.com/recaptcha/admin/create